martes, 8 de enero de 2013

¿Reforma de la Administración Local?. A otro perro con ese hueso.


En los próximos meses, Nicolás, vamos a tener en el primer plano de la actualidad la llamada Reforma de la Administración Local, prometida desde el inicio de la democracia. La propuesta, según el PP, está ya prácticamente elaborada y su aprobación queda pendiente de intentar por vía Express un pacto con el PSOE en formato bipartidista, para no variar.
Te iré hablando de lo que vaya saliendo, pero ya te puedo adelantar que, con pacto o sin él, será una ley de paja o, a lo sumo, de granzas. El grano es la financiación municipal, que en el colmo de la desvergüenza política, se excluye de la propuesta; si bien, el negociador por el PSOE, Gaspar Zarrías, pedía la semana pasada que se incluyera. Pronto veremos si es de cara a la galería o como condición sine qua non
Para ponerte al corriente, Nicolás, te diré que la financiación municipal en España,
 es paupérrima: Sólo un 12% del presupuesto del conjunto de las Administraciones va a parar a la Administración Local, frente a la media de los países de la llamada Europa Occidental, que es sobre el 34%.
Con esas perras no tienen los ayuntamientos, ni para sufragar sus gastos corrientes y reciben complementariamente ayudas graciables de las Comunidades Autónomas y las Diputaciones para atender el conjunto de sus necesidades, servicios, obra pública, etc., casi siempre en cantidades insuficientes y para las finalidades que tienen a bien las instituciones referidas, que no los ayuntamientos. Para que lo entiendas mejor, te pondré un ejemplo de nuestro propio pueblo que ilustra quién otorga el dinero y para qué.
Siendo yo de ayuntamiento, se agotó el sondeo del agua a causa de la sequía. No teníamos dinero propio y solicitamos de la JCCM una ayuda graciable para hacer un sondeo nuevo enseguida y que la gente tuviera agua en las casas cuanto antes. La respuesta fue: que esa petición no la podían atender ese año porque estaba agotado el dinero en esa línea de ayudas. Sin embargo -no te escandalices, Nico- sí que nos dieron ese mismo año el doble de dinero de lo que costaba el sondeo para hacer un frontón, dado que la línea de ayudas para la construcción de centros recreativos y deportivos municipales no estaba aún agotada al hacer la solicitud. Les dijimos que renunciábamos al frontón, incluso para siempre si hacía falta, con tal de que, a cambio, nos dieran ayuda para el sondeo, que era una imperiosa necesidad. Pero fue inútil, porque a su decir, las ayudas estaban establecidas así por la JCCM y no se podían cambiar y que, si renunciábamos al frontón, nos quedábamos sin ninguna de las dos cosas.
¿Tú crees que si el ayuntamiento hubiera dispuesto del dinero en sus arcas municipales habría cometido la estupidez de hacer el frontón antes que el sondeo? ¿Verdad, Nico, que no? ¿Verdad que no cabe en cabeza humana? Y, sin embargo, así fue. Aquí las lentejas las ponen ellos y si quieres te las comes y si no las dejas, o aún peor, te las comes o te las comes, porque si te las dejas te consideran insumiso al poder y a los políticos y a la siguiente vez no te dan ni los buenos días.
La esencia de lo que deber ser la nueva financiación municipal es bien sencilla de entender para todo el mundo, incluidos los que no tienen experiencia ni identificación con el municipalismo. Consiste, por una parte, en dotar a la Administración Local de un tercio del total del presupuesto que se destina al conjunto de la Administraciones, lo cual nos homologaría a la media de la Europa Occidental. Y, por otra parte, en que todo el dinero que correspondiera a los ayuntamientos se les ingresara directamente a los mismos en cada ejercicio presupuestario, eliminando radicalmente el sistema ayudas graciables para que, de este modo, los ayuntamientos, sabedores a priori del dinero que disponen, puedan decidir su propias acciones municipales y establecer sus prioridades (autonomía municipal) dentro del marco de la ley, por supuesto. Este contenido, de palabra, lo entienden y lo aceptan las principales fuerzas políticas.
Sin embargo, retirar de una vez por todas al basurero de la historia este caprichoso y putrefacto sistema actual de las ayudas graciables proveniente, ¡que vergüenza!, de la dictadura franquista, no es tema baladí, sino el quid de la cuestión, porque levanta ampollas, ya que ello implica para los políticos, renunciar a los continuos abusos de poder, tutelajes políticos y chantajes con los que vienen sometiendo a los ediles municipales; de tal modo, que ser o no ser de la cuerda del partido que gobierna las instituciones o ser sumisos o dignos son, con frecuencia, los “criterios” que determinan si se conceden las ayudas graciables o se deniegan, o si, en vez de denegar, se conceden cuantías menores para disimular.
He de confesarte, Nico, que el contenido argumental que hago en esta carta, no es propiamente mío, si no que me baso en el que me aportó de golpe, el que fuera Ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, en el borrador de Reforma de Financiación y Autonomía Municipal que elaboró y presentó al Gobierno y a las principales fuerzas políticas, cuyo texto fue refrendado en todo, menos en un apartado: el de suprimir las ayudas graciables, que les produjo urticaria a todos y exigieron que se siguiera con el mismo sistema de ayudas, aunque fuera con retoques y que el Ministro retirara del texto los epítetos de graciables, tutelajes, sometimiento político, etc, que había utilizado
De tal modo se convirtieron las ayudas graciables en el quid de la cuestión, que la tozudez del Ministro -bendita tozudez- a rectificar este punto dio lugar a que el proyecto fuera a parar al cajón de las causas olvidadas y el Ministro a la calle, ¡oh casualidad!, a los pocos días. Y ese deseo de controlar, tutelar y domeñar a los ayuntamientos desde arriba, es la principal causa de que se excluya ahora de nuevo el tema de la financiación en la propuesta del Gobierno, ya que un cambio y modernización a la europea de la misma, dejaría a los políticos sin capacidad de maniobra para controlar y someter a los ediles municipales, pues si los ayuntamientos disponen directamente en sus cuentas de todo el dinero que les pertenece en cada ejercicio presupuestario, no necesitan depender ya de nadie para marcarse su propia política y sus prioridades.
En fin, Nicolás, ya me dirás que puede traer de bueno una Reforma de la Administración Local, que deja fuera el asunto crucial de la financiación. Será una reforma de paja o, a lo sumo, de granzas, es decir, de paja mezclada con una insignificante cantidad de grano. Hablaremos de granzas otro día.



4 comentarios:

Anónimo dijo...

E¡Qué ilustrado te veo, Jerónimo.!
Con esa claridad de ideas y la fuerza y el convencimiento que
tienes eres capaz de mover montañas

Anónimo dijo...

Gracias Jerónimo, por decir las cosas tan claras y tan sencillas. Una vez mas al bipartido no le interesa para nada cambiar estas normas que vienen del franquismo y que a ellos tantos réditos electorales les proporcionan. Nos queda estudiar y conocer las causas reales de todo y cambiar este sistema.!!!! A ver cuando se acaban ya los colchones familiares que amortiguan a nuestros jóvenes parados adormecidos¡¡¡¡¡

Jerónimo Lorente Hernández dijo...

Gracias, Anónimos, por vuestros comentarios; pero creo que exagerais mucho

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con que la financiación de las Entidades Locales debería de ser de un mínimo del 33% de los tributos del estado y que fueran directamente del Estado a los ayuntamientos sin pasar por Comunidades Autónomas ni Diputaciones Provinciales.
Algo que un grupo político lleva pidiendo mucho tiempo y que el resto de partidos rechaza sistemáticamente, propuesta llevada y rechazada por algunos de los plenos municipales de nuestra comarca, gobernados tanto por unos como por otros.
Sí, es un claro despropósito que digan a los ayuntamientos: este año tocan frontones.
Por lo que dejan sin otra opción al pueblo de turno que hacer el frontón. Pensándolo mejor si tendrían otras opciones, la primera no hacerlo si no existe necesidad, con lo que quedaría una partida presupuestaria para otro ejercicio con lo que podrían destinarse esos recursos económicos a obras no ya necesarias, sino, imprescindibles. Más opciones, que los responsables políticos fueran conocedores de los problemas de los municipios. Ahora que caigo, si resulta que los responsables políticos son los propios alcaldes y concejales de nuestros pueblos, si son ellos diputados regionales y provinciales, los mismos que saben los problemas y sin embargo hacen políticas contrarias a las necesidades diarias de sus municipios. Tenemos ejemplos muy cercanos a Adobes, como pueda ser el de la alcaldesa de Alustante por no mencionar muchos otros como Orea, Checa, Tierzo etc. A los que por supuesto el resto de alcaldes ríen las gracias, al igual que el resto de la población. Ahora vemos como la política de las máximas responsables de esta Región y Provincia están yendo en sentido contrario de las necesidades. La FEMP que está compuesta por muchos ediles, no parece que estén a favor de los municipios y sí de los intereses de los paridos políticos, al mismo tiempo que estar en política es ahora sinónimo de un buen salario y ninguna responsabilidad. Ahora mientras escribo estoy viendo las noticias y me alegra ver que algunos concejales están dimitiendo por el cierre de los PAC, cosa que les honra, no así a Cospedal que dice que todos los ciudadanos están a menos de 15 minutos de un centro.